Producir y consumir de manera responsable para construir un futuro sostenible y justo

25/01/2024

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El ODS 12 pretende cambiar el modelo actual de producción y consumo para conseguir una gestión eficiente de los recursos naturales.

 
El consumo y la producción mundiales, fuerzas impulsoras de la economía mundial, dependen del uso del medio ambiente natural y de los recursos de una manera que continúa teniendo efectos destructivos sobre el planeta.

Actualmente, estamos consumiendo más recursos que nunca, superando la capacidad de generación del planeta. Mientras tanto, el desperdicio y la contaminación crecen, y la brecha entre ricos y pobres se está ampliando. La salud, la educación, la equidad y el empoderamiento se ven afectados negativamente.

Algunos hechos y cifras:

  • Cada año, se estima que un tercio de toda la comida producida (1300 millones de toneladas con un valor cercano al billón de dólares) acaba pudriéndose en los cubos de basura de los consumidores y minoristas, o estropeándose debido a un transporte y unas prácticas de recolección deficientes.
  • Si todo el mundo cambiase sus bombillas por unas energéticamente eficientes, se ahorrarían 120.000 millones de dólares al año.
  • Las crisis mundiales provocaron un resurgimiento de las subvenciones a los combustibles fósiles, que casi se duplicaron de 2020 a 2021.
  • Ha aumentado la información sobre sostenibilidad empresarial y sobre políticas de contratación pública, pero ha decrecido en cuanto al consumo y al seguimiento del turismo sostenibles.

 
ODS 12: Producción y consumos responsables

El progreso económico y social desarrollado en el último siglo ha estado ligado a una degradación ambiental que pone en peligro nuestro desarrollo futuro y nuestra supervivencia. Garantizar el bienestar de la población, a través del acceso a agua, energía, alimentos u otros bienes, se traduce en un consumo de los recursos naturales presentes en nuestro planeta, y los modelos actuales de producción y consumo están agotando estos recursos y dañando los ecosistemas.

A nivel mundial, vivimos como si tuviéramos 1,75 planetas a nuestra disposición y se calcula que la población mundial llegará a los 10.000 millones de habitantes para 2050, con esta cifra harían falta casi 3 planetas para contar con los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales.

La huella material, entendida como la cantidad total de materia prima extraída para consumo final, ha aumentado un 113% desde 1990. La demanda de materiales no se ha separado del crecimiento de la población ni del crecimiento del PIB en todo el mundo.

Es imperativo invertir cuanto antes esta tendencia, estableciendo medidas urgentes para frenar una sobreexplotación de los recursos y por tanto una mayor degradación del medioambiente.

Además, existe desigualdad en el reparto de los recursos. La huella material de los países de ingresos altos es mayor que su consumo nacional de materiales y es 13 veces el nivel de los países de ingresos bajos, lo que indica que el nivel de vida de las personas de las naciones más ricas depende en gran medida de los recursos extraídos de los países empobrecidos a través de las cadenas globales de suministro.

El ODS 12 pretende cambiar el modelo actual de producción y consumo para conseguir una gestión eficiente de los recursos naturales, poniendo en marcha procesos para evitar la pérdida de alimentos, un uso ecológico de los productos químicos y disminuir la generación de desechos.

Asimismo, pretende impulsar los estilos de vida sostenibles entre toda la población, conseguir que el sector privado actúe bajo criterios de sostenibilidad e impulsar el cambio de modelo a través de políticas públicas, que eliminen los subsidios a combustibles fósiles y fomenten la contratación pública sostenible. Además, se pretende fomentar un turismo sostenible, que genere crecimiento económico y proteja la cultura y productos locales.
 

 
Cómo contribuir a su consecución
Ya que vivimos en una sociedad de consumo, al menos, consumamos de forma sostenible, haciendo un uso eficiente de los recursos naturales y gestionando de forma ecológica nuestros residuos.

  • Presta atención al origen de los productos y su huella ecológica.
  • Realiza un consumo sostenible del agua.
  • Reutiliza, reduce, recicla y repara.
  • Compra a granel y evita utilizar bolsas de plástico.
  • Utiliza medios de transporte sostenibles.
  • Ponte las pilas con el ahorro de energía: aprovecha la luz solar, utiliza bombillas de bajo consumo, controla la temperatura de tu casa, pásate a la energía renovable.
  • Evita el despilfarro de alimentos en la compra, el almacenamiento, el cocinado y el consumo. Si comes fuera de casa, llévate lo que no hayas consumido.
  • Compra productos locales, de km. 0 y apoya el comercio justo.
  • En tu ocio, apuesta por el turismo sostenible.

Como consumidores y consumidoras, nuestras decisiones tienen impactos positivos o negativos sobre el planeta y los más vulnerables, por eso, conocer las consecuencias de un consumo irresponsable nos ayudará a evitarlo y a contribuir en la construcción de un futuro sostenible y equitativo.

Fuente: ONU y Pacto Mundial

 

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