Un chico está en su lavabo para lavarse los dientes. Podemos ver un conjunto de malos hábitos asociados al malgasto de agua.
De pronto le llega una notificación al móvil, haciéndose que se olvide del grifo abierto y dejando que siga saliendo agua sin parar.

El mensaje es claro: el postureo puede esperar, el planeta ya no.
No hace falta participar en ONGs o proyectos solidarios para empezar con el cambio. Cerrar el grifo mientras no lo estamos usando es un pequeño paso que, si todos lo hiciéramos, ahorraríamos litros de agua, que ya empieza a escasear en ciertas regiones del planeta.

EL POSTUREO PUEDE ESPERAR, EL PLANETA YA NO

Un chico está en su lavabo para lavarse los dientes. Podemos ver un conjunto de malos hábitos asociados al malgasto de agua.
De pronto le llega una notificación al móvil, haciéndose que se olvide del grifo abierto y dejando que siga saliendo agua sin parar.

El mensaje es claro: el postureo puede esperar, el planeta ya no.
No hace falta participar en ONGs o proyectos solidarios para empezar con el cambio. Cerrar el grifo mientras no lo estamos usando es un pequeño paso que, si todos lo hiciéramos, ahorraríamos litros de agua, que ya empieza a escasear en ciertas regiones del planeta.

Otros puntos de vista

DEJA UN COMENTARIO

Los comentarios se moderan antes de su publicación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *